A todos se nos viene la idea a la cabeza el malestar que genera estar en un restaurante donde no se escuche a la persona que tienes sentada al lado; o el estar en tu casa y que escuches la conversación del vecino de al lado o de arriba. Por mucho esfuerzo que hagamos en la decoración, la acústica de un espacio es esencial para que sea acogedor, por lo que no debes quitarle importancia a este asunto.
En la publicación de hoy vamos a intentar darte varios consejos acerca de cómo es capaz de ayudarte nuestros pavimentos ligeros a mejorar la acústica de tu zona, ya sea comercial o privada.
En primer lugar, expliquemos brevemente la idea de “buena acústica”. Esta buena acústica tiene dos grandes vertientes: la reverberación y el impacto
- Reverberación: es un fenómeno que se produce en espacios cerrados mediante el cual los sonidos rebotan en la superficie de la estancia, aumentando el nivel de ruido final. Esto es lo que ocurriría en el ejemplo del restaurante. Su medición se basa en la norma ISO 11654, la cual nos aporta un valor (alfa w), que va desde 0 (no habría aislamiento acústico) a 1 (el aislamiento sería pleno)

- Impacto: al chocar el sonido contra una estructura rígida, entra en vibración y transfiere este ruido a la estructura del edificio. Es lo que ocurre cuando se le cae al vecino de arriba unas llaves, por ejemplo. En este caso se mide con la norma ISO 10140-3, encargada de medir los decibelios (dB) que consigue aislar el material.

Identificar cuál es el problema acústico que quieres solucionar es muy importante ya que, como veremos, hay distintas soluciones según el origen del ruido.
¿POR QUÉ ELEGIR UN PAVIMENTO LIGERO PARA MEJORAR LA ACÚSTICA?
Por suerte, una de las grandes ventajas de nuestros productos ligeros frente a los tradicionales de cerámica es la acústica. Todos mejoran la acústica con respecto a un pavimento duro, aunque no todos lo hacen de igual forma. Veamos cómo nos pueden ayudar:
El suelo de PVC es uno de los mejores para mejorar la acústica. Su composición incluye una base acústica que permite un aislamiento del impacto acústico de unos 16-19 dB en función del fabricante. Es cierto que, en reverberación, al tratarse de un material rígido, no consigue un buen resultado; pero tal y como iremos viendo a lo largo de la publicación hay muchas opciones con las que se puede combinar el PVC y con la que lograremos optimizar la reducción de ruido.

La moqueta es la reina de la acústica. Consigue una absorción tanto de reverberación como de impacto; convirtiendo la zona en la que se instale en un espacio con una presencia mínima de ruido.
Una moqueta media ronda el aislamiento del impacto de 25 Db, algo más por encima de los 19 Db que lográbamos con el PVC. Pero su gran diferencia es que, como decimos, también mejora la reverberación eliminando el ruido de cualquier espacio hasta en un 0,20 (alfaw)

¿Y SI NO QUIERO PONER UNA MOQUETA, PERO NECESITO MEJORAR LA REVERBERACIÓN?
Si piensas colocar un suelo de PVC o si bien tienes un pavimento duro que no quieres cambiar también tenemos solución para: la clave estará en colocar piezas pequeñas y modulares que consigan mejorar por sí misma la acústica.
- En pared: es la medida más resolutiva. Dentro de nuestra gama de productos tenemos distintos revestimientos de pared que conseguirán unos resultados espectaculares
- Paneles acústicos: existen 20 formatos para sus dos acabados disponibles (con funda textil o de madera perforada). Su gran ventaja es la posibilidad de combinar formas, colores y superficies para lograr combinar el confort acústico y el esteticismo al mismo tiempo. Su rendimiento acústico va desde los 0,60 hasta 1 (alfaw).

- Revestimientos acústicos: si podemos forrar una pared entera otra opción puede ser la de utilizar un revestimiento mural acústico. Tenemos dos posibilidades según nuestras necesidades
- Los revestimientos Vescom consigue absorber un 0,10 (alphaw), llegando a la mitad de lo que llegaría una moqueta
- Los revestimientos de Texdecor, los cuales llegan hasta un alphaw de 0,30

- Cortinas, cuanto más gruesas más se absorberá.
- En el suelo. Hablamos de la solución más rápida: una alfombra, con la que conseguirán las propiedades acústicas de la moqueta de las que ya hemos hablado.
Esto nos permite un sinfín de combinaciones. Por ejemplo, podríamos colocar un suelo de PVC garantizándonos los 19 dB de reducción de impacto al mismo tiempo que colocamos unos paneles acústicos, quedándonos así con lo mejor de cada producto.
Si te has quedado con alguna duda o necesitas ver la ficha técnica de alguno de nuestros productos, ¡consúltanos! Estamos para ayudarte.